CINCO MEDIDAS PARA VENCER AL CORONAVIRUS EN EL PERÚ frente a la deserción del gobierno

Deserción del Gobierno, cinco medidas urgentes para vencer al coronavirus.

Vencer al coronavirus exige voluntdad y decisión política. La flexibilización de la cuarentena que ya está en la fase 2; más que un error parece la rendición del gobierno en su lucha contra la pandemia, es el reconocimiento de Martín Vizcarra y su gobierno de su incapacidad para enfrentar la lucha contra el coronavirus como corresponde.

Al principio M. Vizcarra declaraba que estaba enfrentando una guerra contra un enemigo invisible; pero, antes de implementar una política de guerra contra la pandemia, ha continuado su política fondomonetarista y de protección de los intereses de la CONFIEP, escamoteando los recursos para enfrentarla adecuadamente y guardándolos  para subsidiar al gran capital en el anunciado plan de reactivación.

Realizar una lucha consecuente contra el COVID-19 en beneficio de la población en general significa implementar de forma efectiva 5 medidas políticas urgentes en paralelo, pero también significa desechar las recetas del FMI que el Gobierno de Vizcarra no tiene la intención de hacer. Estas son:

Primero: Identificación masiva a nivel censal de contagiados sintomáticos y asintomáticos de COVID 19:

Esto supone comprar suficientes pruebas para saber quiénes están o no contagiados e ir casa por casa. Pero, el gobierno desde el principio no ha dado las suficientes partidas presupuestarias para tener suficientes pruebas y personal sanitario para realizarlo; y prefiere continuar tomando pruebas en forma muestral y focalizada; su accionar es aleatorio, intermitente y poco sostenible, permite que miles de portadores no detectados sigan contaminando a la población.

Tal es su orfandad preventiva que ni siquiera se hace el seguimiento adecuado y exhaustivo de cada caso detectado. En estas condiciones el monitoreo se hace cada vez más complejo y costoso para tener un mapeo general de la situación y las desgracias populares van en aumento, ya tenemos 175 mil casos detectados, más que Francia, China, Canadá y mantenemos no solo nuestro deshonroso segundo puesto en América Latina sino además estamos entre los 10 países con mayor número de infectados en el mundo, acercándonos a los 5 mil fallecidos.

Ello ha ocasionado un desorden en el control y, de esta manera, no se tiene idea de quienes están o no contagiados realmente, a menos que presenten síntomas o sean identificados en estos procesos aleatorios. Para cubrir esta irresponsabilidad, por decir lo menos, el gobierno sale a hablarnos de una meseta estadística que ni siquiera sus técnicos ven; y a este nuevo escenario se le ha denominado “nueva convivencia”.

Sin embargo; el Perú tiene los recursos para subsanar esta falencia. Con las Reservas Internacionales Netas (RIN) que ascienden a 252 mil millones de soles[1], podríamos comprar 30 millones pruebas moleculares por un valor de 200 soles cada una y el gasto total sería solo de 6 mil millones de soles.

Usaríamos un 2.3 % de estas reservas para conocer el número real de infectados y contar con políticas agresivas de aislamiento para controlar la pandemia. La voluntad política es lo que más falta para ello, otra alternativa es implementar un impuesto a la riqueza para conseguirlo, también factible.

La estimación presupuestal operativa y logística sería en promedio casi igual al gasto de un censo poblacional; y además se puede articular esfuerzos con el gobierno local y las organizaciones sociales para formar equipos de salvación pública y peinar cada fábrica, barrio y localidad, a fin de agilizar la identificación de pacientes.

Segundo:  Aislar a todos los pacientes sintomáticos y asintomáticos con COVID 19 en cercos perimétricos y espacios comunitarios.

Otro de los grandes problemas en el descontrol de la pandemia, está en dejar a los pacientes con COVID-19 al cuidado y atención de sus familias. Esto es inadecuado, los familiares no tienen los conocimientos médicos ni los hogares cuentan con las condiciones hospitalarias adecuadas e incluso de salubridad en la gran mayoría de viviendas populares.

Por lo general en Lima y a nivel de las principales ciudades del país se vive en hacinamiento, espacios habitacionales reducidos que no tienen como aislar a uno o más familiares, por lo que las familias deben interactuar en los mismos espacios con sus familiares enfermos, quienes en poco tiempo terminan contagiándose. La situación se torna más riesgosa, si se vive en asentamientos humanos donde no hay agua potable disponible. Como se sabe, 7 millones de peruanos no cuentan con agua potable[2].

Por eso todo paciente sintomático debe ser hospitalizado y recibir la atención adecuada, porque no es ningún éxito que funcionarios del MINSA digan que en sus hospitales mueren menos por el COVID-19 que los que fallecen en sus hogares[3]. Esto sucede por la irresponsabilidad del gobierno que no ha tomado medidas frente a las carencias del sistema sanitario peruano,

El Colegio Médico del Perú ha propuesto una salida adecuada que no viene siendo escuchada por el gobierno, la de implementar cercos epidemiológicos con el fin de controlar las zonas con mayores focos de infección. Esto debe implementarse de forma urgente, con el aislamiento de toda la población asintomática en espacios comunitarios.

De esta manera se hace factible controlar a la población infectada asintomática y limitar su tránsito por las ciudades y esparcir el contagio. La estrategia debe incluir la asistencia social del Estado con la provisión de alimentos y recursos que permitan a los infectados asintomáticos permanecer y convivir en estos espacios.

Una alternativa para ello es utilizar las escuelas públicas vacías, las cuales se pueden acondicionar rápidamente; y con un conjunto de reglas convivencia y personal de atención implementarse al poco tiempo.

Los recursos para realizar esta acción no son muy costosos. Aquí los gastos estarán en entorno al acondicionamiento del espacio, la alimentación diaria, personal de atención y medicinas si es que se requieren. Podría reducirse el gasto si se implementa procesos de autogestión con soporte de los gobiernos locales, la policía y la fuerza militar.

Tercero: Cerrar la brecha de la deficiencia hospitalaria.

Dotarnos de médicos, enfermeras, equipos e insumos sanitarios suficientes:  Entre ellos las camas UCI, los ventiladores, el oxígeno y las medicinas y hospitales de emergencia; todos ellos indispensables para una atención oportuna.

El Gobierno insistiendo en su estrategia fondomonetarista ha señalado que para quincena de junio tendrá 4,886 camas para la atención hospitalaria de COVID.19, de estas 235 serán UCI. No toma en cuenta a los que seguirá mandando atenderse en casa; pero, aun así, ese número volverá a ser insuficiente para dicho periodo. Si el dato R es constante a las anteriores estimaciones (1.43) en los pocos días llegaremos a 228 mil contagiados, y para la siguiente semana alcanzaríamos un total de 320 mil contagiados aproximadamente, llegando a 17 mil hospitalizados y 1,958 personas que necesitaran ser atendidos en UCI.

Sin embargo, esto es solo una aproximación, la realidad podría ser peor, no solo porque el dato R ya no es 1.43 sino también porque el impacto se incrementa según el contexto de cada región y centro de hospitalización; en la medida que faltan médicos, enfermeras, medicinas y equipos médicos, como son los ventiladores y el oxígeno.

¿Es que no se previó que iba a faltar oxígeno en nuestros hospitales? ¿Es que el gobierno no conoce la envergadura de las necesidades hospitalarias que se necesitan? o es que ¿en verdad no le interesa en absoluto resolverlas? Pues, un último estudio no gubernamental estima que, en el Perú, entre abril y mayo se habrían registrado 17,141 muertes por COVID-19[4].

El Perú necesita mucho más que el duplicar la oferta de camas propuestas para el mes de junio, no solo para atender sus subestimaciones oficiales de enfermos graves de COVID-19, sino también para darle amplitud de atención a todos los pacientes que ya venían atendiéndose en casa.

Si utilizáramos solo el 1.6 % de las reservas internacionales netas, es decir 4 mil 168 millones de soles, se podría construir 20 hospitales, con disponibilidad de 200 camas cada uno, como lo estimó Essalud en el 2019 al proyectar lo que podría cubrir con la deuda de sus asegurados[5], es decir 4 mil camas más, además de la ya ofrecidas por el gobierno. En total podríamos disponer de 8 mil camas y la brecha de atención se reduciría considerablemente. ¿Existe la voluntad para hacerlo? Todo indica que no.

Cuarto: Organizar la comercialización y distribución de alimentos. Nacionalización del sistema sanitario y de la producción y comercialización farmacéutico.

Derrotar al coronavirus también significa organización de la producción y distribución de los alimentos. El acceso a los alimentos tiene que ver con la organización y gestión de los mercados y su distribución casa por casa; y ello supone la coordinación con los propietarios y vendedores de toda paradita de venta de alimentos.

En ese sentido todo mercado debe ser gestionado por su junta de propietarios con el apoyo del Estado para contar con las medidas de salubridad necesarias por cada puesto de venta. Todos los comerciantes deben pasar semanalmente por la detección del COVID-19, ningún infectado debe comercializar. Los mercados igualmente deben desinfectarse en el mismo periodo y acondicionarlos con desinfectantes.

Multiplicar los mercados itinerantes con todas las garantías de seguridad como lo hacen esporádicamente algunos gobiernos locales, dándoles regularidad porque estos aparecen y luego desaparecen y solo sirven de propaganda de las autoridades; con ello combatiremos las aglomeraciones en estos espacios.

Cercar las paraditas populares y hacer un control estricto tan igual que en los mercados. Facilitar las ventas por Telefonía y garantizar el transporte para que puedan distribuir los productos casa por casa.

Realizar estas tareas con las organizaciones comunales, que pueden autogestionar las necesidades de alimentos y distribuirlas en sus propias localidades en coordinación con el gobierno local.

El gobierno nacional debe asegurar y facilitar la producción y transporte de la producción agropecuaria y la producción industrial alimentaria para evitar el desabastecimiento y la especulación con sus precios que tanto daño hace a la economía popular.

Se tiene que terminar con el negociado inhumano que viene realizando sector privado del sistema sanitario que están traficando con la vida de las personas y poniendo precios exorbitantes donde un tratamiento de COVID-19 puede costar hasta 150 mil soles y sin garantizar un resultado favorable, o como la carga de un balón de oxígeno cuesta 5 mil soles lo que antes costaba tan solo 100, o que hayan desparecido las medicinas en los hospitales y farmacias, especialmente las que curan el coronavirus, y las familias hagan vía cruces para encontrarlas y pagar precios especulativos.

Como se trata de la vida directa e inmediata de las personas el Estado debe Nacionalizar estos sectores, tomando en cuanta que estamos en una situación de guerra como lo ha dicho el gobierno peruano y muchos gobiernos en el resto del mundo.

Quinto:  Se puede y se debe brindar el bono universal para la población

La cuarentena trae como consecuencia que la mayoría de actividades productivas se paralicen y en países como el nuestro que son en su mayoría de trabajadores independientes y de micro y pequeños propietarios, significa que la gran mayoría de la población queda sin ingresos para proveerse de alimentos y medicamentos indispensables para vivir.

Esto lo sabe todo el mundo, pero el Estado viene enfrentando esta situación de la manera burguesa más inhumana. Lo único que pretende es simular la atención alimenticia de la población con fines políticos mezquinos, otorgando bonos parciales, totalmente insuficientes y hasta le pone nombres pomposos como el de “bono universal familiar”, pero que tan solo llegan a una pequeña porción de la población necesitada y que ha generado otras tantas aglomeraciones que proliferan el COVID-19.

Utiliza el criterio obsoleto de extrema pobreza que lo viene utilizando por décadas, cuando la cuarentena deja sin ingresos a casi todos los peruanos, por eso no cesaremos de exigir el bono universal por todo el periodo que dure la cuarentena acorde con la canasta básica familiar.

Un bono correspondiente a la canasta familiar de 1,320 soles para las 11 millones 984 mil 648 familias[6] en promedio nos da un gasto para un periodo de tres meses del 19 % de nuestras Reservas Internacionales Netas. Y si el periodo fuera de 6 meses el gasto ascendería al 38%, muy parecido a lo que el gobierno está asignando para la reactivación económica, como lo muestra el cuadro siguiente:

 

Recursos

Asignación por familia

Nº de familias beneficiadas

Nº de meses

Monto asignado (S/.)

% de las RIN*

Bono familiar no menor a la canasta básica familiar

1,320

11,984,684

3

47,460 millones

19 %

1,320

11,984,684

6

94,920 millones

38 %
Reactivación Económica

90,000 millones

36%

*Reservas Internacionales Netas

Adicionalmente debe mantenerse el pago de remuneraciones de la mediana y gran empresa, aquí como de los trabajadores públicos, quienes no deben ser despedidos y renovarse los contratos de carácter temporal.

Así mismo deben permanecer congelados durante todo el tiempo que dure el estado de emergencia, el pago por servicios básicos (luz, agua, gas, internet) y las deudas financieras con los bancos.

Por último, no está demás decirlo que se debe ejercer control social contra la corrupción de autoridades y del propio gobierno, aplicándole la pena máxima a los funcionarios que trafican con la salud y la vida del pueblo. Para ello, las juntas vecinales deberán asumir un rol de mayor envergadura para identificar y neutralizar todo acto de corrupción.

LO QUE NOS TOCA HOY ES EXIGIR AL GOBIERNO QUE SE IMPLEMENTEN ESTAS CINCO MEDIDAS Y LUCHAR HASTA DERROTAR AL CORONAVIRUS

La flexibilización de la cuarentena no es otra cosa que dejar morir a la gente, para el gobierno y los grupos de poder no importa cuantos miles o decenas de miles sean, con tal de salvar los negocios del gran capital. Opción obtusa, porque lo único que lograrán es hundir más la economía popular con resultados inimaginables.

El Gobierno declaró que se enfrenta a una guerra contra un enemigo invisible y cuando éste avanza de forma incontenible,  pronto tendremos 200 mil infectados y más de cinco mil muertos, el gobierno  decide flexibilizar y brindar beneficios a los grandes capitales, dando marcha atrás a lo avanzando y generando un escenario de caos y descontrol.

Esto no es otra cosa que el reconocimiento del rotundo fracaso y deserción del gobierno de Vizcarra contra la pandemia;  y de no corregir su política fondomonetarista e implementar las políticas que venimos exigiendo, muy pronto será el pueblo que exigirá un cambio, por la instauración de un gobierno cívico, democrático y popular que afronte con consecuencia la lucha contra el coronavirus y que no se detendrá hasta cambiar este sistema capitalista de explotación y opresión que ha puesto al Perú en condiciones de debilidad extrema para afrontar una emergencia como la que vivimos con el COVID-19.

Bibliografía

[1] Andina Noticias, 22 -04-2020. Link https://andina.pe/AGENCIA/noticia-reservas-internacionales-netas-del-peru-subieron-a-74331-millones-794596.aspx

[2] Oxfam Perú, 2020. Link https://peru.oxfam.org/qu%C3%A9-hacemos-ayuda-humanitaria/entre-7-y-8-millones-de-peruanos-no-tienen-acceso-agua-potable

[3] Diario Gestión, 24-05-2020. Perú. Link https://gestion.pe/peru/minsa-hoy-hay-mas-fallecidos-por-covid-19-en-domicilio-que-en-establecimiento-de-salud-nndc-noticia/

[4] Diario Gestión, 01-06-2020. Link: https://gestion.pe/peru/mas-de-17000-decesos-por-covid-19-habrian-ocurrido-entre-abril-y-mayo-en-peru-nndc-noticia/

[5] Essalud, 19-10-2019. Link: http://www.essalud.gob.pe/essalud-podria-construir-hasta-20-hospitales-si-recupera-deuda-de-entidades-estatales-y-empresas-privadas/

[6] Población total que ha sido beneficiada con un bono en el Perú durante la cuarentena y emergencia sanitaria.

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